El año pasado estuvo condicionado por las tasas de interés, cuyo impacto afectó al sector construcción, redujo la capacidad de compra de las familias y ralentizó las ventas, indican gremios del sector.
Para este año se espera un mayor dinamismo, aunque entienden persisten retos vinculados al costo de materiales de la construcción y el crédito.
Elíseo Cristofer, representante de la Confederación Dominicana de Micro, Pequeñas y Medianas Empresas de la Construcción (Copimecom), afirmó que el año 2025 fue uno de los más difíciles para el sector construcción, al registrar un crecimiento limitado y resultados por debajo de lo esperado.
Cristofer señaló que desde finales de 2023 y durante todo el 2024 el sector había advertido sobre la necesidad de mayor atención y apoyo, alertas que, según indicó, se confirmaron con el desempeño observado a lo largo de 2025.
Indicó que el crecimiento del sector fue pobre y muy cuestionado, lo que ha incidido en una menor contribución de la construcción a la economía nacional, alejándose de los primeros lugares que históricamente ocupaba entre los sectores de mayor aporte al crecimiento económico.
El dirigente empresarial reiteró que estas condiciones reflejan los desafíos estructurales que enfrenta actualmente el sector construcción.
Las elevadas tasas de interés bancarias han limitado el dinamismo de la inversión en el sector construcción durante prácticamente todo el año.
El alto costo del dinero, con tasas que rondan entre 17 % y 18 %, dificulta el desarrollo de proyectos financiados mediante préstamos interinos, lo que reduce el interés de los constructores en asumir nuevos riesgos.
“Incluso cuando los desarrolladores deciden avanzar y recurren al financiamiento bancario, ese mayor costo debe trasladarse a los precios finales de las viviendas”, dijo al señalar que como resultado, los compradores enfrentan inmuebles más caros y créditos hipotecarios de largo plazo con intereses igualmente elevados de hasta 17 % y 18 %, lo que encarece significativamente la adquisición de vivienda, apuntó.
“Esta situación ha reducido de manera considerable el segmento de la población con capacidad para comprar viviendas, provocando una caída en las ventas y una marcada lentitud en la actividad del sector construcción de viviendas”, manifestó.
En términos generales, la construcción ha mostrado una disminución significativa en comparación con años anteriores, con un crecimiento muy limitado, dijo.
En cuanto a las obras públicas, señaló que se observa un nivel de inversión muy bajo y deficiente, lejos de las metas que deberían programarse anualmente.
Para este año el panorama que se vislumbra no resulta tan halagüeño, debido a que la inflación no sería fácil de paralizar ni de detener en el corto plazo.
De su lado, la Asociación Dominicana de Constructores y Promotores de Viviendas afirmó que el año 2025 representó un período particularmente desafiante para el sector construcción, marcado por presiones simultáneas en los costos, las tasas de interés y la operatividad de los proyectos.
“Aunque el sector logró mantener la ejecución de obras y cierta continuidad en la actividad, su dinamismo se vio condicionado por variables críticas”, precisó indicó el gremio dirigido por Annery Meléndez.
Entre estas, el gremio destacó el impacto de las tasas de interés, señalando que el mercado hipotecario enfrentó niveles elevados, con referencias frecuentes entre 13 % y 16 %, lo que redujo la capacidad de compra de las familias y ralentizó las ventas, especialmente en el segmento de viviendas de bajo costo.
A esto se sumó la inflación de los costos de construcción.
Asimismo, los precios de los materiales, herramientas, insumos y, de manera particular, la mano de obra registró aumentos constantes e imprevistos.
Otros retos
El gremio también señaló que los obstáculos en la permisología siguen representando una traba significativa para el crecimiento del sector.
“Los prolongados tiempos de aprobación, que en algunos casos se extienden por meses o incluso años, generan sobrecostos financieros asociados a intereses acumulados, los cuales terminan trasladándose al precio final de las viviendas”, indicó el gremio a EL DÍA.
Otro factor relevante fue la escasez de mano de obra calificada.
“La falta de técnicos en áreas como albañilería, armado de acero y carpintería no sólo extendió los cronogramas de ejecución, sino que incrementó los costos operativos y afectó la productividad general del sector”, subrayó.

 


¡Compártelo con tus amigos!
Nj productora
Marcamos la pauta a seguir
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
809-224-6159 cel.

Ultimas Noticias